Parábolas

Levantarse pronto

 

  

Eleanor  Roosevelt dedicaba gran parte  de su tiempo a trabajar  en instituciones benéficas.  Hablando  un día de sus madrugadas, decía: “Me levanto tan pronto como me despierto, y pienso que quienes  no lo hacen así, sino que después de despertarse  se quedan tranquilos en la cama, ya nada les sale bien”. Y después de un reflexivo silencio, añadió: “Aunque, pensándolo mejor, más les costará conseguir algo a quienes  no se despiertan sino mucho rato después de haberse levantado”.