Parábola

El rosario fuente de inspiración

 

  

Hablaban unos compositores cuál era el motivo de su inspiración.

–– “Yo no encuentro nada más efectivo que un vaso de buen vino”, dijo uno.

–– “Cuando mi inspiración comienza a flaquear –respondió otro–, abandono mi trabajo y me voy en busca de compañía humana.  Esto siempre me refresca”.

–– “¿Y tú, Haydn, qué dices?” –preguntó otro compositor. 

–– “Yo tomo el Rosario. Siempre lo llevo conmigo, y después de rezar unas decenas me siento refrescado mental y corporalmente”.