El aire acondicionado

Autor: Padre Mateo Andrés

 

 

El esposo quiere el aire acondicionado bien alto, porque según dice, no puede dormir de otra 
manera. Y si no duerme va malhumorado al trabajo, lo que le indispone con los jefes y le pone en 
peligro de perder el puesto. Y ¿que significaría tal desgracia para la familia entera? La esposa, 
por su parte, quiere el aire acondicionado bajo; porque, según dice, el ambiente frío le produce 
sinusitis aguda, con fuertes molestias respiratorias e intenso dolor de cabeza...
He ahí el conflicto bien concreto: cada uno de los esposos quiere una cosa que, de llevarla 
adelante, implica una gran frustración para el otro. Y renunciarla, un gran peligro para él mismo