El perfume del amor

Autor:  Don Valentino del Mazza

 

 

“Había una vez un niño de nombre Valentino, el cual al ir a la escuela y mientras permanecía en ella, tenía cerrado el puño de la mano izquierda. Cuando la maestra le tomaba la lección, él se levantaba y respondía teniendo el puño levantado y cerrado; si escribía con la derecha, conservaba el puño cerrado en su mano izquierda. 
Un día la maestra, aún para satisfacer la curiosidad de todos los alumnos, le preguntó a Valentino el por qué de esa actitud. Este en un primer momento, no quería responder, pero después de tanta insistencia por parte de la maestra y sobre todo para complacer a sus compañeros, se decidió revelar el secreto.
“El motivo –dijo por fin el niño-por el cual yo tengo siempre el puño cerrado en mi mano izquierda es muy sencillo. Se trata de lo siguiente: cuando, cada mañana, salgo para la escuela, mi madre Margarita me da un fuerte y caluroso beso en la palma de mi mano izquierda y después, cerrándome suave y calurosamente la mano, me dice con la sonrisa en los ojos:
Mi pequeño hijo: ten siempre, bien cerrado, en tu manita el perfume del beso de tu madre!.
Y yo, para que no se escape la suavidad de este perfume, tengo siempre la mano así, con el puño cerrado! .