Parábola: obedecer a Dios antes que al hombre

Autor: Padre Felipe Santos Campaña SDB


No cesaban el revuelo y el alboroto del paralítico curado,  el encarcelamiento de  Juan y Pedro, su salida misteriosa de la prisión, el ir y venir de las autoridades alteradas  por este acontecimiento.

El mandamás los interrogó diciéndoles:

-         Os dije  que no volvierais a  hablar del Crucificado y Resucitado. Y lo habéis hecho. Y además, estáis sembrando entre la gente su doctrina.

-         ¿Qué me decís?

-         Señor  sumo sacerdote, parece mentira que ande a su edad y con su oficio con estas cosas.

-         Pues sí. Nos culpáis a nosotros de la muerte de Jesús.

-         ¿Es mentira acaso?

-         Y no sabiendo dar respuesta, deliberó con su Consejo de autoridades compradas, darles muerte. Estas decían a las gentes que ese de quien hablan era uno de tantos falsos profetas.

-         No diga mentiras, señor sumo sacerdote.

-         Les conminó de nuevo: ¿Dejáis de hablar sí o no?

-         No, nosotros obedecemos a Dios antes que a los hombres. Que se os meta en la cabeza. No os tenemos ningún  miedo. Nuestro Maestro nos protege. Así pues, iros a freír espárragos.

-¿ Defiendes tu fe en casos necesarios?

ORACIÓN DEL MAESTRO:  Padre celestial, estoy contento. Mi amigo Pedro, que me negó tres veces tras mi muerte en la cruz, ahora ha actuado con una valentía inusitada. Se ve que la fuerza de mi Espíritu los está cambiando muy seriamente . Hagamos que sigan así. Por otra parte, es ya mucha la gente que les sigue. Felicitémosles.

PRECES

-         Por la juventud: para que formen un ejército de  gente comprometida en esta sociedad anunciando los valores evangélicos, roguemos al Señor

-         Añade tus intenciones

 

Señor, alegres por la valentía de los discípulos, te decimos: Padrenuestro.