Parábola del servicio

Autor: Padre Felipe Santos Campaña SDB


Resulta que el Dios de los cristianos invitó un día a dos  jóvenes para que llevasen un estilo nuevo de vida.

Se ilusionaron ante esta novedad que les anunciaba.

Uno de ellos le dijo al Maestro:- ¿ qué sueldo me ofreces?

El Maestro le contestó: la felicidad aquí y en el cielo.

 El joven le dijo: No me interesa nada que no palpen mis manos y no entienda mi “tarro”. ¿Tú estás “colocao” o qué? ¡Anda, lárgate con tu rollo a otra parte, tío! A mi no me la pegas ni me interesas para nada. La novedad soy  yo mismo.

Entonces se dirigió al otro joven de buen aspecto y de mirada tranquila y resplandeciente.

¿ Me quieres seguir?

Depende, contestó el joven. -¿ Qué me ofreces?

Te ofrezco todo lo que puede apetecer un corazón feliz :el servicio a  los más necesitados de este mundo.

De acuerdo, contestó el joven. Cuenta conmigo. Nadie hasta ahora me había ofrecido algo semejante. La gente joven sana y con ideales anhela cosas y personas como tú, Maestro. Gracias por tu oferta de trabajo.

-¿ Cuál de los dos jóvenes eligió mejor?

ORACIÓN DEL MAESTRO: Padre celestial, te felicito porque ya he encontrado al primer joven para servir en tu reino. Consérvalo con tu fuerza a mi lado. Haremos cosas grandes en el mundo, aunque no sean vistosas para los que buscan honores en este mundo.

PRECES

Por mi primer discípulo: para que se sienta feliz sirviendo al pobre, roguemos al Señor

Por otros futuros seguidores: para que sigan su suerte, roguemos al Señor

Añade tus intenciones

Padre celestial, sin tu ayuda, el servicio es duro. Te digo: Padrenuestro

¡ Enhorabuena a quienes te sirvan a ti en la humanidad pobre!