Parábola de los favoritismos

Autor: Padre Felipe Santos Campaña SDB


Maestro, hemos estado hablando hoy de esta parábola de los favoritismos. Los vemos a diario en la sociedad. Nos cuesta deshacernos de ellos. Hay mucha gente que lo ve hoy todo normal. Ya todo es relativo. No hay normas seguras para ellos.
- ¿Qué piensas de esta situación?
- Lo que dice mi palabra: " Hermanos míos, que vuestra fe en nuestro glorioso Señor Jesucristo no vaya unida a favoritismo.
- ¿Qué le pasa a la gente del mundo? Si en una reunión entra un rico con anillos de oro y un traje elegante, pronto se fijan en él, le colocan en el mejor sitio y le alaban por su buen porte.
- Si, por el contrario, entra un pobre, lo dejan en el último lugar y nadie le mira siquiera.
- Vosotros, ¿ qué es lo que tenéis que hacer?
- Todo lo contrario. Dios acoge al pobre, rico en fe y sin una gorda en el bolsillo. No escoge a los ricos en bienes materiales y pobres en el espíritu.
- ¿ Cuándo os vais a dar cuenta de mi preferencias?

-¿Cuáles son tus preferencias?

ORACIÓN DEL DISCÍPULO: Maestro, a medida que trabajamos según los dictámenes de tu reino, nos damos cuenta de que nos sentimos felices. Los pobres son agradecidos aunque empleen pocas palabras, pero son sinceras como el alba al amanecer. Pero que te conste, Maestro, que nuestra tendencia es quedar bien con la gente bien vestida y adornada. Eso es lo que hacen todos.
Sí, ya losé. Tenéis que ir a contracorriente.

PRECES
- Por la juventud: para que actúe a contracorriente de los otros, roguemos al Señor
- Añade tus intenciones

Señor, admirados por tu palabra eterna, te decimos: Padrenuestro