Parábola del nombre grabado

Autor: Padre Felipe Santos Campaña SDB


Maestro, hoy en día hay carteles por todas partes. Y no digamos nada cuando llegan las elecciones políticas. Es una verdadera invasión para la vista. La gente los ve y, no me cabe duda, de que muchos no saben leerlos. Nadie o casi nadie enseña a leer las imágenes. Te preguntarás que a qué viene esto que te estoy contando. Te lo digo porque el oro es una cosa corriente en nuestros días para gente rica o que, aún sin serlo, quieren llevar en el pecho o en los dedos algo de oro.
- Señor, ¿tú empleas en el cielo el oro?
- No, allí no hace falta.
- ¿Sabes lo que hago con los que entran como vencedores?
- Tengo una columna- hablando metafóricamente- en donde grabo el nombre de mi Padre, de la ciudad preferida Jerusalén y el nombre nuevo.
- ¿No escribes el nombre de cada creyente que ha llegado al cielo?
- Claro que sí. Lo escribo entre la multitud de tantos otros que han llegado hasta mi morada eterna. Están escritos, no con letras de oro, sino con letras de felicidad. 
- Animad a la gente en sus luchas. Que estén preparadas para toda clase de tiempo: el bueno y el de las persecuciones. Yo soy el Dios que ama a cada uno, y a todo el mundo lo pondré en el sitio que merece.

¿Prefieres el oro metal o el oro de la felicidad?

ORACIÓN DEL MAESTRO: Padre celestial, me gustaría que por algún instante la gente con la que trabajan nuestros discípulos por amor al Evangelio, se dieran una vuelta por el cielo para que viesen cómo es. Sabemos que nadie entra en él sino es pasando por el trance de la muerte. Pero, de verlo, la vida de los mismos discípulos cambiaría. No, Hijo mío. Les basta, mientras están en la tierra , el don de la fe.
PRECES
- Por la juventud: para que prefieran el oro de la felicidad, roguemos al Señor
- Añade tus intenciones

Señor, enamorados de tu cielo aunque no lo hayamos visto, te decimos: Padrenuestro.