Parábola del hombre viejo y nuevo

Autor: Padre Felipe Santos Campaña SDB



Maestro, nos resulta difícil luchar contra costumbres inveteradas de la gente. Están tan apegadas a ellos y ellas que ya son carne de su carne. No hay quien pueda desarraigarlas, excepto tú, claro está.

Dinos, Señor,
-¿ Qué hacemos con ellos?
-Indicarles las excelencias del hombre nuevo.
-¿Cómo lo hacemos?
- Hablad como Pablo: Vosotros despojaos de la conducta pasada, de la vieja humanidad que se corrompe con deseos mentirosos; renovaos en espíritu y mentalidad; revestíos de la nueva humanidad, creada a imagen de Dios, con justicia y santidad auténticas.
- ¿En qué se notará esta nueva humanidad?
- En no irritarse, en no robar, no ofender, alejar de cada uno la amargura, la pasión, la cólera, los gritos, los insultos y todo tipo de maldad. Amigos, este es el hombre nuevo y el que vive feliz.

¿ Eres joven viejo o nuevo?

ORACIÓN DEL MAESTRO: Padre celestial, durante mi vida con ellos les enseñé a que desterraran de su vidas todo aquello que sepa a obras del diablo o del mal. hay muchos que van creciendo en su novedad de cristianos. Otro, sin embargo, no hay quien puede con ellos. Está ciegos y solamente ven lo que está al alcance de sus ojos.
¿Por qué no se lanzan al camino de la felicidad que proviene del hombre nuevo?

PRECES

- Por la juventud: para que deje su vejez y se dirija a la juventud siempre nueva del espíritu, roguemos al Señor
- Añade tus intenciones

Señor, contentos por querer ser hombre nuevos, te decimos: Padrenuestro