Parábola del fantasma

Autor: Padre Felipe Santos Campaña SDB


El Maestro paseaba tranquilamente  por en medio del mar.

Sus pocos discípulos se sienten atemorizados.

Uno de ellos le grita: ¿Eres tú  un fantasma o qué , macho?

-    No, no lo soy.  Esperadme un momento. Salgo en seguida. No me cuesta nada andar por las aguas.

 Un discípulo se burlaba de su locura gritando: ¡Ya os decía yo que este Maestro está chiflado.¡ En buena aventura nos hemos embarcado!

El Maestro, al verlos tan asustados, les dijo estas palabras:

-     Me dais asco.  Visitáis a los adivinos y agoreros como Rappel o gente que os lea las manos y os eche las cartas. Os  gastáis parte de lo poco que ganáis, y ahora que veis al Maestro de verdad, os escandaliza su presencia.

-     Sois unos mentecatos. Seguís las corrientes de moda. Os fiáis de la gentuza mentirosa, ¿ y no os fiáis de mi?

-     Estáis a tiempo de largaros. Al Maestro que os habla le da igual andar por  tierra, mar o cielo. Es Dios, el  de siempre, que ha venido a ver lo estúpidos que sois. Preferís seguridades materiales y gentuza que os halague los oídos, en lugar de escuchar al Maestro que os trae la novedad de del amor que revoluciona el mundo.

 

-¿Qué te parece la reacción del Maestro?

 

       ORACIÓN DEL MAESTRO:  Padre del cielo: el trabajo que me has encomendado es difícil. El hombre que tú creaste no confía en tu propio Hijo. Esta gente vive apegada a la tierra, a sus pequeños dioses y no les importamos nada. Espero que las próximas lecciones de vida les abran los ojos.

 

       PRECES

-    Por la juventud: para que sea sensible a los valores sobrenaturales, roguemos al Señor

-     Por los incrédulos: para se fíen de Dios más que de sus agoreros, roguemos al Señor

-     Añade tus peticiones

Señor, dame paciencia en mi evangelización: Padrenuestro.

Felicidades a quienes crean en mi y no en  adivinos