Parábola del Dios de la aurora

Autor: Padre Felipe Santos Campaña SDB



Maestro, me encanta que en esta sociedad, tan dada hoy a la Ecología y al Medio Ambiente, tú hayas sido el Creador de las montañas, de los vientos, de la aurora y del crepúsculo, de las Pléyades y de Orión.

- ¿ Para quién hiciste estas maravillas?
- Había un hombre que cada mañana salía de casa a ver salir la aurora. En la radiante luz de este momento, comenzaba a cantarme canciones de amor. Yo le respondía cada día con mi fidelidad.
- El, extrañado de ver el cielo pulcramente iluminado, no cesaba de cantarme.
- Un día le hice ver otras maravillas. No te quedes en una sola cosa: observa el crepúsculo rojizo del atardecer.
- Lo vio y de quedó enamorado. Ya tenía dos momentos al día para cantarme.
- De esto,¿ qué puedo sacar en limpio?
- Muy fácil. Habitúate a ponerte en contacto conmigo a través de mi obra creada. Ella es mi huella y mi imagen.

¿Meditas en la creación y con ella en Dios?

ORACIÓN DEL DISCÍPULO: Maestro, gracias por tu obra creada. Con ella le es más fácil a la gente llegar hasta ti. La entienden todos, la admiran todos. Haz que mediante ella aprendamos a orarte, a respetarla y a quererla como la morada que tenemos en esta tierra, en espera de la celestial.
¿Cómo puede haber gente que contamine la obra divina?

PRECES

- Por la juventud: para que respete y se una a Dios mediante su amor por la Ecología, roguemos al Señor
- Añade tus intenciones

Señor, admirando tu obra creadora, te alabamos y te decimos: Padrenuestro