Parábola del cuerpo y la fornicación
Autor: Padre Felipe Santos Campaña SDB


Alguna gente dice: Todo me está permitido. De acuerdo, pero no todo conviene. El cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor y el Señor para el cuerpo.¿ No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo?. Y ¿ voy a tomar los miembros de Cristo para hacerlos miembros de una prostituta?...El fornicario peca contra su propio cuerpo.( San Pablo)

- ¿ No es duro san Pablo al hablar así del cuerpo?
- No. El habla del respeto que se debe tener al cuerpo. Todo nuestro ser es una morada de Dios por la consagración que recibimos en el bautismo.
- Pero, ¿ hay alguien que aguante sin el sexo?
- Por supuesto. Hay un grupo que han elegido la castidad como estado de vida. Es lo raro.
- ¿Y los otros, qué?
- El cuerpo ha sido creado por Dios para la manifestación del amor entre dos personas que han formado una familia. El acto sexual es tan bello como el banquete de la mejor comida.
- Dios no condena el sexo. Dios no admite que se use el sexo de forma incontrolada y animal. Se debe respetar y tener sus riendas bien cogidas. Todo desorden sexual no acarrea nada bueno para la salud. El sexo tiene un radar: el amor y la recta conciencia. La fe ayuda mucho a tener una concepción del sexo como criatura de Dios y no como un simple desahogo material y placentero.
¿ Mantienes a raya tus impulsos sexuales?
ORACIÓN DEL MAESTRO: Padre celestial, hoy te ruego por mis discípulos. Ayúdales a que sepan llevar un estado de vida consagrado a nuestro entero servicio. Viven y vivirán en un mundo paganizado; en un sociedad que hace del sexo el centro de conversaciones, de miradas y de actos que desdicen de su condición de personas y, si son creyentes, de poca fe ante la tentación. Padre, ¡ démosles nuestra ayuda divina!
PRECES
Por la juventud: para que sepa controlar sus impulsos sexuales, roguemos al Señor.
Añade tus intenciones
Señor, agradecidos por tu ayuda, te decimos: Padrenuestro