Parábola de las preocupaciones

Autor: Padre Felipe Santos Campaña SDB



Maestro, hoy nos ha tocado hablar largo rato con jóvenes creyentes. Ha sido grato ver su preocupación por construir un mundo mejor que el que se han encontrado. Les hemos hablado de ti.
-¿ Qué le habéis dicho?
- En primer lugar, que tú quieres que estén siempre alegres.
- En segundo lugar, que nada les preocupe
- En tercer lugar que se preocupen de todo aquello que sea noble, justo, puro, verdadero, loable, de toda virtud y de todo valor.
- ¿Cómo han reaccionado unos y otras?
- Nos han dicho que se encuentran bien, aunque para mantenerse así, tienen que hacer esfuerzos muy grandes en esta sociedad.
- Me encanta, dice el Maestro. Al joven hay que proponerle valores. Con ellos se estimula a vivir dignamente. Mucho mejor que cuando les damos la vara con los peligros o hablándoles del mal que hay a su derredor.
- Os felicito. Y, eso, habladles de mi. Están hartos de otros rollos o bolas de la gente mentirosa o quejica.

¿ Estás turbado?

ORACIÓN DEL MAESTRO: Padre celestial, hoy me han presentado mis discípulos la alegría de haber estado con jóvenes. Se han basado en nuestras palabras reveladas. Les han gustado. Las desconocían. Tenemos que animar a nuestros discípulos a que sigan trabajando con la juventud, la nueva savia del reino y de nuestra vida original. Todo lo grande les agrada y les lanza a ser distintos.
¿Por qué habrá gente que siempre habla mal de la juventud? Porque, posiblemente, no la amen.

PRECES
- Por la juventud: para que se cultive en cosas que les lancen a realizar el reino de Dios, roguemos al Señor
- Añade tus intenciones

Señor, dichosos por haber estado con jóvenes inquietos, te decimos: Padrenuestro