Parábola de la senda de Caín

Autor: Padre Felipe Santos Campaña SDB



Maestro, abundan en nuestro mundo los cainitas. Trabajan por lo bajo haciendo de las suyas. Tienen sus seguidores. En general pertenecen a gente de bien que se dejan corromper por los vicios. Estamos hartos de luchar contra ellos, pero nos atacan por todas partes para quitarnos nuestra clientela o seguidores.

- Dinos, amigo Maestro, ¿ qué hacemos?
- Son los nuevos demonios que siguen a Satanás.
- Pero en la batalla pierden siempre. Como ocurrió con san Miguel.
- ¿Sabéis por qué les sigue la gente? Porque no me han conocido.
- Quien no me conoce, - lo podéis ver en mucha gente -, se porta como animales irracionales.
- Pero los podéis ver con vuestros propios ojos: se corrompen con lo que perciben sus sentidos.
- Entre seguir la senda de Abel o la de Caín han preferido la del segundo. Tranquilos. Son como nubes arrastradas por los vientos.¡Ay de ellos!
- Es gentuza que alaba el mal y, en el fondo, es porque no pueden dominar sus pasiones.
- ¿Quién es más persona? 


¿Sigues Abel o a Caín?

ORACIÓN DEL DISCÍPULO: Maestro, gracias por tu palabra. Siempre nos consuela y nos orienta. Somos unos discípulos aferrados a ti. Pero notamos que cada día nos hace falta más unión contigo, más meditación de tu palabra. Porque, aunque lo sabes, son muchos los problemas que hemos de solventar guiados por tu palabra y no por la humana.

PRECES

- Por la juventud: para que siga siempre el bien, roguemos al Señor
- Añade tus peticiones

Señor, por la alegría de seguirte a ti y al bien, te decimos: Padrenuestro