Parábola de las buenas formas

Autor: Padre Felipe Santos Campaña SDB     

 

 

Los discípulos fueron poco a  poco conociendo a la “chusma” de los fariseos mediante los encuentros del Maestro con ellos.           

            En esta ocasión, nos preguntó sobre un tema familiar y las reacciones de los hijos.

            A ver: tú le mandas a un hijo que haga un recado. Este responde: sí, voy. Pero pasan las horas y no se mueve. Aparentemente ha quedado muy bien con su respuesta.

            Le mandas a otro hijo: haz este recado. Y te responde: no quiero. Al menos es claro. Después lo hace.

            Maestro, ¿ qué quieres decirnos con esto?

-     Prefiero la actitud del segundo a la del primero.

-¿ Qué aplicaciones tiene esto para tu reino?

-    En mi reino hay que tener posturas claras. Los que dicen sí y, al poco tiempo, te dejan  plantado, no me interesan. Los educados y diplomáticos hipócritas no pintan nada conmigo.

-    En cambio, hay quienes dicen que no de pronto. Después recapacitan y se quedan contigo por toda la vida.

Muchos padres de familia y educadores pasan por la misma situación. Más vale el chico claro y reflexivo aunque diga no a simple vista, que el bien educado en sus formas – los mosquitas – muertas –, que dicen a todo que sí y no hacen nada.

 

            ¿ Qué actitud te gusta más?

ORACIÓN DEL MAESTRO:  Padre, tú me has enviado para que anuncie la  novedad de tu reino a tu mundo. Me estoy maravillando de la variedad de personas que hay en este mundo. Haz que tenga paciencia con todos. Menos con los fariseos.  Estos no me aceptan sino que me hacen la guerra. Hasta las “prosti” son mejores que ellos.

PRECES

-    Por la juventud: para que se decida con un sí definitivo al Señor, roguemos al Señor

-    Añade tus intenciones

 

Señor, alegre por pertenecer a tu reino, te digo: Padrenuestro