Parábola de la puerta abierta

Autor: Padre Felipe Santos Campaña SDB

 

 

Maestro, muchas veces cuando hablo de ti a mis fieles, les digo que tú eres una puerta siempre abierta. De este modo, Señor, me entienden lo que quiero comunicarles.

- A ver, ¿ qué les has comunicado hoy?
- Les he dicho que tu reino y tu estilo de vida es como una puerta siempre abierta a todo el que quiera entrar.
- Esta puerta la imagen viva de tu corazón de Padre bueno. Alguno que otro dice:
- ¿Por qué no está cerrada? Dios no cuenta nada para mi vida. Es más: cuando era pequeño, creía en él. Ahora que soy joven, he renegado de su doctrina , de su mensaje y de todo.
- Pero, ¿crees que Dios te va a cerrar su puerta por eso?
- Me da igual.
- Pues para que lo sepas, él siempre te espera.
- ¿Ah, sí?
- Pues que se quede esperando.
- No te apures, joven. Llegará el día en que toques y te abrirá. El no es como tú.

¿Tocas muchas veces la puerta del corazón de Dios?

ORACIÓN DEL DISCÍPULO: Maestro, hoy estoy agotado de mi duro trabajo apostólico. Hay días en que se trabaja en exceso, pero la urgencia de tu reino no me hace descansar lo suficiente. Haz que, cuando tenga casos como éste, tenga más paciencia, rece más y discuta menos.

PRECES

- Por la juventud: para que tenga la seguridad de que Dios siempre les oye, roguemos al Señor
- Añade tus intenciones


Señor, con la esperanza puesta en tu corazón, te decimos: Padrenuestro