Parábola de la propia identidad

Autor: Padre Felipe Santos Campaña SDB

 

 

El Maestro, tras una temporada viviendo  codo a codo con él, quiso una tarde, refulgente como el sol que se ocultaba por el horizonte, conocer la opinión que la gente tenía sobre  su persona y su obra.

Fue directo en su pregunta. Nos la hizo  a nosotros, sus discípulos.

-         Maestro: ¿qué piensa  la gente de mi?

-         ¡Uff!, Maestro, todos están embobados contigo por lo que dices y por lo que haces. Dicen que eres un profeta: Elías, Jeremías o Juan Bautista.

-         Muy bien.

- Vosotros, discípulos míos, ¿ qué pensáis de mi?

-    Todos querían hablar al mismo tiempo. Despacio. A ver, que hable Pedro, el mayor  entre vosotros.

-    Pedro, enrojecido en su cara y avergonzado, le contestó: Tú eres el Mesías que todo el mundo espera.

-     ¿Quién te lo ha dicho? – Nadie, Maestro.

-     No me digas eso. Ha sido mi Padre quien te lo ha revelado.

-    Mira, Pedro, algún día - de seguir los cosas como van –me quieren liquidar pronto. Y quiero que mi estilo nuevo de vida siga para siempre en el mundo. ¿ Te comprometes a ser el jefe mi obra?

-    No hay duda. ¿ A dónde voy a ir sin ti? Ya no me las arreglo para vivir sin tu querida presencia?

¡Ah! No olvides que debes ser roca. Yo estaré siempre contigo.¡ Animo!

 

-¿ Cómo ves la reacción de Pedro?

 

ORACIÓN DEL DISCÍPULO:  Señor, si  confiara en mis propias fuerzas, te diría que no. Pero confío plenamente en tu ayuda. Tendré que sufrir incluso hasta dar la vida por ti.¡ No importa! Quien muere por amor muere feliz. Me extraña que te hayas fijado en mi que soy el mayor y el más torpe.- No te preocupes. Las cosas de Dios van bien cuando hay buena voluntad. Vive de la fe. No la pierdas nunca para no desorientarte.

PRECES

-    Por la juventud: para que asuma puestos de responsabilidad en la pastoral, roguemos al Señor

-    Por los cristianos: para que se muevan y oren por el reino, roguemos al Señor

Señor, confiando en ti, te digo: Padrenuestro