Parábola de la palabra devorada

Autor: Padre Felipe Santos Campaña SDB

 

 

Maestro, he llegado a tal estado de tranquilidad, mediante la meditación de tu palabra y su aceptación, que me encuentro como nunca. Veo que nada me turba ni me espanta. Vivo con mi discipulado momentos de intensa paz.

- Señor, ¿quieres que le diga algo más?
- Había un hombre que vivía todo el día pensando en mis palabras. Un día le dije:¿ Cómo se siente?
- Mejor que nunca. Me dan solución para todo.
- ¿Dónde las ha descubierto? En sus libros revelados.
- ¿ Sabría decirme las palabras exactas?
- Sí. " Cuando encontraba palabras tuyas, las devoraba; tus palabras eran mi gozo y la alegría de mi corazón, porque tu nombre fue pronunciado sobre mí, Señor, Dios de los ejércitos".
- ¿Deseas algo más? No, Señor, gracias. Que todo digamos: Aclamad los justos al Señor que merece la alabanza de los buenos.


¿Alabas al Señor?

ORACIÓN DEL MAESTRO: Padre celestial, en medio de nuestro discipulado hay millones que hacen su oración de gratitud. Ellos saben que es una de las plegarias quye más nos gustan. La hacen poco. De hecho, estamos cansados de que nos pidan tantas cosas. Somos personas divinas y, como tales, nos encanta la acción de gracias. ¡Enhorabuena por los que nos dan gracias!


PRECES

- Por la juventud: para que é gracias en lugar de tato pedir, roguemos al Señor
- Añade tus intenciones

Señor, con el sentimiento de gratitud en nuestros labios, te decimos: Padrenuestro