Parábola de la oveja y el lobo

Autor: Padre Felipe Santos Campaña SDB

 

 

Caminaba el Maestro con sus discípulos. No desaprovechaba ocasión para darles lecciones de su reino.

Ese día les habló de que los iba a mandar a misionar a la gente.

- Maestro,¿ por qué nos llamas  simplones? ¿ Te crees que no sabemos luchar contra los lobos, es decir, las autoridades y fariseos hipócritas? ¿ Crees que nos da miedo ir a los tribunales y a las sinagogas?

- Mirad, si  os fiáis de vuestras propias fuerzas, estáis perdidos. Pero, si confiáis en mi, no tendréis problemas acerca de cómo defenderos ante la gente.

Se marcharon. Fueron  valientes, cautos como serpientes y cándidos como palomas. El  Maestro les había estado enviando su fuerza divina. Ellos volvieron contentos pensando que era obra de ellos.

-    El Maestro los felicitó. ¿ Por qué? ¿ Tan torpes sigues considerándonos? Hemos hecho grandes cosas. Sí, de acuerdo, pero ha sido en mi nombre y porque os he mandado una fuerza especial que tiene el Maestro.

 

-¿ Crees obra tuya la de tu apostolado?

 

ORACIÓN DEL MAESTRO: Entiendo y amo a los hombres. Me alegro de que se lancen al ruedo del trabajo de mi reino. Habrá quien busque satisfacciones fáciles. Pronto me dejará plantado. Confían en su prestigio y en sus cualidades. Así no harán nada interesante. En mi nuevo estilo de vida, que he traído al mundo, solamente hay que hacer una cosa: trabajar por el reino de Dios. Sembrar sabiendo que otro recogerá la cosecha.¡ Cuánto le cuesta esto al hombre moderno y de siempre! Si no están conmigo, los lobos del materialismo y secularismo se los merendarán

PRECES

-    Por la juventud: para que actúe por los impulsos de Dios en esta misión, roguemos al Señor

-    Por los cobardes: para que no teman confiando en Dios, roguemos al Señor

- Añade tus intenciones

 

Señor, haz que cuente contigo en todo: Padrenuestro