Parábola de la niña de 12 años

Autor: Padre Felipe Santos Campaña SDB

 

 

Da la impresión, cuando se  va meditando el Evangelio, que los discípulos tenían que actuar como policías de escolta para que el Maestro no sufriera los empujones de la muchedumbre.

Con motivo de esta preadolescente había tal cantidad de gente rodeando al  Maestro que casi no podía moverse.

Entonces llamó a Pedro, Santiago y Juan para que acompañasen a la casa de esta chica. Su padre era jefe de la Sinagoga. Todo el mundo estaba llorando.

-    ¿ Qué vas a hacer , Maestro?

-    Que se callen todos.

Entonces entró en la habitación donde estaba la niña.

-    ¿ Sabéis lo que os digo?

-    La niña no está muerta sino dormida.

¿Cómo reaccionó la gente?

-    Se reían del Maestro. Entonces echó a todo el mundo fuera. Se quedó con los padres y sus compañeros. La agarró de su mano y le dijo:¡ Vamos, chica, levántate!

-    En recompensa el Maestro les pidió que le dieran de comer.

-¿Qué nos quieres decir con esta curación?

-   Que para quien cree en el Maestro no hay nada imposible. Estos signos los hago para que la gente crea  en mi. 

-¿ Notas cada día el milagro de a presencia del Maestro en tu vida? 

ORACIÓN DEL MAESTRO:  Padre, hoy me  encuentro agotado, pero he visto que va habiendo gente de fe. Solamente mediante esta virtud el mundo de nuestra novedad puede ir creciendo hasta el fin del mundo. Por otra parte, me ha encantado hacer este signo con la niña, la porción predilecta de nuestro reino. Son los que, sin tener prejuicios, nos aceptan mejor.

Si la gente tuviera fe verdadera, movería montañas.

 

PRECES

-    Por la juventud: para que crezca en el mundo de su fe, roguemos al Señor

-     Añade tus intenciones 

Señor, contentos por tener un Maestro tan cercano y bueno, te decimos: Padrenuestro