Parábola de la corona de la vida

Autor: Padre Felipe Santos Campaña SDB

 

 

Maestro, la gente se queda admirada cuando ve a las reinas de la tierra adornadas con sus coronas de oro fino en sus cabezas. Sabemos que las emplean poco. Tan sólo para actos oficiales. Alguien me ha preguntado:¿ cuál será nuestra corona en el cielo?

- Maestro bueno, ¿ qué les digo?
- No te preocupes. Ya os dije que, ante situaciones difíciles, yo pondría en vuestros labios mis palabras.
- Decidles así: Cuando la gente siembra en tierra fértil, la cosecha es buena. Como mis seguidores han sembrado su cosecha en el corazón de Dios, que es amor, sus frutos serán nada menos que la corona de la vida.
- Ya no irán adornados simplemente en la cabeza. Todo su cuerpo y su nueva vida será coronada.
- ¿Merece, por tanto, luchar unos años por mi en la tierra?
- Claro que sí, Maestro. Danos fuerza y coraje para que no sucumbamos en la lucha de tu reino.


¿ Te imaginas tu vida entera coronada?


ORACIÓN DEL MAESTRO: Padre celestial, nuestros fieles seguidores están percibiendo ya las glorias que les vendrán una vez que hayan dado el paso hacia nuestra dimensión del cielo. Les fascina el estado de vida nueva que les prometemos. Recemos continuamente por ellos para que esta nueva vida y este nuevo cielo los aliente en su combate diario.

PRECES

- Por la juventud: para que trabajen con los ojos puestos en realidades nuevas, roguemos al Señor
- Añade tus intenciones


Señor, pensando en nuestro estado coronado y glorioso, te decimos confiados: Padrenuestro