Parábola de la compra de oro acendrado

Autor: Padre Felipe Santos Campaña SDB

 

 

Maestro, tengo en el campo del Evangelio en que me muevo, a gente que dice que es rica y que no le falta nada. Y, cuando uno los conoce a fondo, se da cuenta de que son unos desgraciados.. Les sienta mal cualquier orientación evangélica dicha con amor y con delicadeza.
- Dime, ¿ qué hago con ellos?
- Amigo discípulo. Dile la verdad escueta.
- No seas irrespetuoso y no te dejes llevar de antipatías.
- ¿Sabes lo que dije yo mientras estaba con vosotros? Recuérdalo.
- Dije estas palabras que podrás ver en el Apocalipsis: " A los que amo yo los reprendo y corrijo".
- Mira, había un hombre de buena condición, pero tenía un defecto con los otros: No los dejaba hablar.
- Le dijeron un día: ¿Eres tú el dueño de la lengua?
- No, no lo soy. Pues aplícate el cuento.
- Y se corrigió.
¿ Te molesta que te corrijan?


ORACIÓN DEL MAESTRO: Padre celestial, hoy vamos a tener presentes a nuestros discípulos. Pierden los nervios de vez en cuando. No les faltan razones. A mi me pasó igual los tres años de predicación. Oremos muy intensamente por ellos para que , al corregir, usen una gran dosis de paciencia.

PRECES

- Por la juventud: para que acepten las correcciones, roguemos al Señor
- Añade tus intenciones
Señor, estamos siempre disponibles para que nos corrijas. Te decimos con amor: Padrenuestro