Parábola de la barca

Autor: Padre Felipe Santos Campaña SDB

 

 

Se le ocurrió al Maestro darse  una vuelta  por las orillas de mar. Vio a unos pescadores cansados de su fatiga inútil. Se acercó a ellos y les preguntó:

-¿ Qué os pasa, tíos?  ¿No habéis pescado nada?

- Ni un pez, señor Maestro.

-¿Qué habéis hecho?

- Pues mira, so sabihondo. Hemos estado toda la noche currando y no tenemos ni para un bocao.  Esta vida es absurda.

-¿Deseáis otra mejor?

-Por supuesto, dijeron todos a una.

-¿ Nos puede decir en qué consiste?

Sí, tíos, sí. ¿Sabéis  en qué?

- En  haceros pescadores de hombres.

-¿Está loco?  ¿ Cree que somos policías o chivatos de los romanos? ¡ Ni hablar! ¡Váyase con la música a otra parte!

-El Maestro les dijo: Sois necios y estáis colgaos. Rechazáis las cosas sin haberlas escuchado

-El jefe del grupo, inquieto, le pregunta:

-¿De qué se trata?

Mirad, se trata de atraer a hombres al mundo nuevo que os ofrezco. Un mundo rico en premios humanos y eternos. Pero tenéis que estar de una parte para otra entregados a este trabajo. Vengo a renovar todo.

-Y ¿cómo vamos a hacerlo, si somos unos paletos?

!Atentos!

Primero, tenéis que vivir conmigo, aprender, y después  ya os lanzaré  al ruedo de la vida.

- Maestro, - dijeron unos cuantos -, estamos dispuestos. Ya estamos hartos de beatos y de santurrones del Templo que nos comen el coco. ¡Vamos, dijo el mayor, sigamos al Maestro! ¡ Fuera tanta rutina y mandatos estúpidos!

-¿ Te parece una buena actitud ante el Maestro?

ORACIÓN DEL DISCÍPULO: Maestro, no te entiendo nada de lo que me dices y ofreces. Pero, como sabes más que yo, te acepto y me comprometo en anunciar a mis paisanos que tú no eres como los levitas y santurrones del Templo. Tienes algo especialmente atrayente.

PRECES

- Por la juventud: para que busque la novedad del mensaje del Maestro, roguemos al Señor

- Por los nuevos discípulos: para que no se desalienten, roguemos al Señor

- Añade tus intenciones

Señor, sin entenderte, te rezo así: Padrenuestro