Parábola de la apertura cordial y mental

Autor: Padre Felipe Santos Campaña SDB 

 

 

Pedro, con mejor buena voluntad, pensaba que el mensaje de la novedad del reino era sólo para el pueblo judío. Se presentó la ocasión  de alternar y de predicar a los gentiles.

El Maestro se valió de Cornelio, un hombre religioso y prudente. Tanto uno como otro habían tenido apariciones del cielo.

Cornelio, de gran corazón, le invitó a comer en casa. Pero se resistía.

-         ¿Por qué razón no quieres comer?

-         Porque vuestros manjares son impuros y profanos

-         ¿ Qué dices?, le preguntó Cornelio

-         El Señor me ha dicho en la visión que puedes comer de todo

-         ¡Vamos, entra y come y alterna con nosotros!

-         ¿Por qué?, repetía Pedro para sus adentros.

-         Porque para el Señor no hay distinción entre judío o pagano , o entre un alimento u otro.

-         ¿No notas algo especial, Pedro?

-         Sí, veo a una multitud de paganos que quieren bautizarse.

-         Cornelio y toda su familia se bautizaron. Y le dijeron:¡ Vamos, Pedro, ten ánimo! Dios te quiere con todos los hombres y mujeres sin distinción. Su reino es para todos. Y Pedro comió de todo y nunca más consideró a  los paganos como profanos.

-          

¿Haces distinciones entre unas personas y otras?

ORACIÓN DEL MAESTRO:  Padre celestial, menos mal que te has valido de Cornelio y su familia para convencer a Pedro, tan cabezota pero tan bueno, de que en nuestro mundo no hay distinción de alimentos. Se acabaron ya las leyes estúpidas judías, como no comer alimentos impuros o tratar con  gente pagana o sin fe. Si no van a ellos, ¿cómo la van a tener? 

PRECES

-         Por la juventud: para que sea limpia y se lance a ayudar a cualquier persona de toda condición, roguemos al Señor

-         Añade tus intenciones 

Señor, alegres porque nuestro jefe Pedro se ha dignado comer de todo y de tratar con los paganos, te decimos: Padrenuestro